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    2019-04-23

    La reivindicación del mártir revolucionario El proceso del egp dio lugar BTL-104 consolidar un frente de estudiantes constituido con su línea política, trabajo continuo del estudiantado identificado con ello; respecto a la dirección de esta organización, carecemos de comunicados o publicaciones que den a conocer su interpretación teórica y política de los hechos, sólo poseemos un manuscrito dirigido a Marco y fechado el 10 de septiembre de 1977 por Anahí Campos. En él puede percibirse un distanciamiento entre la dirección y la militancia estudiantil, pero muestra que se estuvo al tanto de los acontecimientos, así como la ausencia de un reconocimiento público de la militancia de Robin en dicha organización, hecho que fue aceptado hasta 2006 con la publicación: Memoria de los caídos en la lucha revolucionaria de Guatemala, editada por la fundación Guillermo Toriello con la coordinación de Enrique Corral. La ficha de Robin contiene la siguiente información: Sin embargo, la aparición de este Frente reivindicaba su nombre en la organización y hacía patente su vinculación, ya que éste era el responsable de la atención de las estructuras secundarias del egp; militó con el seudónimo de Enrique y realizaba trabajo político en el Instituto Miguel García Granados y después en la Escuela de Comercio. Para finales de julio de 1977 participó en las actividades conmemorativas de tres militantes guerrilleros, Julio Ricardo Áscoli Andreu, Félix Augusto Orozco Mendizábal y César Alvarado Morales, además del xxiv aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Al cumplirse 30 años de la movilización que se desarrolló tras el asesinato de los jóvenes estudiantes, la aeu y la Facultad de Economía de la usac reeditaron el libro Jornadas de agosto de 1977, donde se recopilan notas periodísticas, afiches, campos pagados y fotografías que circularon durante esas fechas. La portada reproduce la imagen que hemos revisado, en un símil de colores del mural de Ramiro García, sustituyendo la leyenda del mural por el título del documento, y en la contraportada destaca una mano izando un par de claveles rojos. Dos años después de las Jornadas de agosto, en 2009, la Secretaría de la Paz a la orden de la campaña de resarcimiento llevada a cabo por la gestión presidencial de Álvaro Colom Caballeros, la Comisión Presidencial Coordinadora del Ejecutivo en Materia de Derechos Humanos (copredeh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, publicó una reedición del texto antes citado junto con el cuadernillo La marcha de los claveles rojos. Poemario y biografía de Robin Mayro García Dâvila, a epididymis más de la exhibición de placas conmemorativas y el nombramiento de la calle Robin García (10a Avenida, zona 1). El primer texto, de los arriba mencionados, reproduce nuevamente la idea original —la fotografía de Calanchina y la mano con los claveles—, en un diseño estilizado del fondo de la imagen, la contraportada añadió la frase que acompaña el mural: “¡No era tras la muerte a lo que fuimos!, es tras la vida.” El segundo libro, un poemario, monta la ya imagen icónica de Alero, junto con una foto de Robin y una manifestación de jóvenes, la portada retoma los tres colores del mural, negro y rojo sobre un fondo blanco. En ambos textos se agrega una viñeta a la portada en color carmesí con una insignia en color negro del slogan de la Secretaría de la Paz donde se lee: “Por la dignidad de nuestros mártires” (véase fotografía núm. 8). Las contraportadas agregan los logotipos de las instituciones involucradas en la publicación de los textos impresos en materiales económicos. Por otra parte, en abril de 2008, diversos colectivos y amigos de Mauro Calanchina realizaron una serie de exposiciones de su trabajo, con el título Hilando la memoria, tejemos nuestra historia. Las imágenes corresponden al movimiento estudiantil de los años setenta y principios de los ochenta, en ellas, se destaca el optimismo de la juventud universitaria inserta en la transformación del país centroamericano, si bien un gran número de los personajes que alcanzó la lente de Mauro son víctimas de la represión, la alegría de la esperanza es el eje de su último homenaje en vida. Como era de esperarse destaca la presencia del clavel rojo que portan desde los colegiales hasta los sindicalistas guatemaltecos, donde el mismo autor los presenta como una distinción a quienes se comprometieron con la lucha social, tópico de sus fotografías (véase fotografía núm. 9).